Casa Henriqueta
Pontevedra
Por Ignacio Pereira ·

Escondida detrás de un pequeño bar de carretera, se abre una terraza cubierta de parras, con vistas espectaculares al mar. La carta no tiene sorpresas: producto gallego, bien tratado y sin florituras.
La zarza, en nuestro caso, tenía un punto demasiado fuerte, pero el resto de platos cumplen si buscas autenticidad y sencillez.
Reserva mesa con vistas al mar y calcula bien la hora: la puesta de sol desde allí es inmejorable.