Santa Sofía
Por Ignacio Pereira ·

Santa Sofía es mucho más que un monumento: es el alma de Estambul. Construida en el año 537 como basílica bizantina, convertida en mezquita, luego museo y hoy nuevamente mezquita, representa siglos de historia y convivencia entre culturas.
Su cúpula central, los mosaicos cristianos y los medallones islámicos conviven en un espacio único, imponente y cargado de simbolismo. La visita es imprescindible para entender la grandeza de la ciudad.
No te olvides de subir a la galería superior: tendrás una vista asombrosa del domo central y revela pequeños tesoros arquitectónicos que, desde abajo, pasarían desapercibidos.