Circo
Circo · Málaga
Por Vaya par de mellis ·

Entrar en Circo fue volver a la infancia. Encontrar esas chucherías que hacía tantísimos años que no veía, recordar el recreo y las tardes de verano, cuando con unas pocas monedas eras la persona más feliz del mundo.
Me recordó que los recuerdos también tienen sabor. Si alguna vez necesitáis un viaje directo a vuestra niñez, ya sabéis dónde encontrarlo.