Greyfriars Bobby
Greyfriars Bobby · Edinburgh
Por Gabi & Yeyo ·

Dicen que el amor verdadero dura para siempre... y en Edimburgo, un perrito lo demostró mejor que nadie
Se llamaba Bobby, y cuando su dueño John Gray murió en 1858, este perrito pasó 14 años durmiendo junto a su tumba en Greyfriars Kirkyard. Nunca se fue.
Su lealtad conmovió tanto a la ciudad, que hoy tiene una estatua y miles de personas viajan para conocerlo
¿Visitarías la tumba de Bobby en Edimburgo?